Para entender el valor de la Corte Penal Internacional (CPI), cuyo prpósito es combatir la impunidad de crímenes contra la humanidad cometidos después del 1 de julio del 2002, debemos evaluar cómo la Comunidad Internacional ha reaccionado ante esta Corte, y el grado de realización de los principios fundamentales consagrados por el Estatuto de Roma