El suicidio, como conducta que manifiesta con precisión los procesos de disgregación y desintegración a que pueda estar sometida una sociedad, debería arrojarnos luz sobre las maneras de sentir que impulsan a la autodestrucción. El desmesurado aumento de las tendencias autodestructivas en la pequeña isla neocolonizada sólo puede ser explicado en virtud del creciente sentimiento de fracaso individual y colectivo del cubano.
Ámbito: Economía, Empresas, Industria / Historia / Política, Administración pública / Psicología / Sociología, Asuntos sociales, Asuntos sociales