| El Nuevo milenio se inicia con grandes contrastes. Por una parte avances incesantes en la ciencia y la tecnología que han multiplicado la capacidad de producción de bienes y servicios del genero humano. Las revoluciones en múltiples campos como la genética, la biotecnología, la ciencia de los materiales, la computación, la cibernética, la electrónica, las comunicaciones, y otros, han hecho que el planeta hoy este en condiciones potenciales de satisfacer las necesidades de casi el doble de su población actual. Ponen al alcance la prolongación significativa del lapso de vida útil, y de la esperanza de vida, la reducción a límites mínimos de la mortalidad infantil, y de la mortalidad materna, la posibilidad de dar acceso masivo a educación con apoyo en las nuevas tecnologías. |