La experiencia centroamericana resulta interesante para evaluar los elementos básicos de la política norteamericana de comercio y de cooperación y desarrollo basada en el fomento de Tratados de Libre Comercio y en el aumento de la ayuda a aquellos países que cumplan con ciertos requisitos. En Centroamérica, el DR-CAFTA crea oportunidades importantes en términos de acceso a mercados y fomento de la inversión extranjera directa (IED), pero a la vez disminuye los instrumentos de política económica disponibles y va a crear graves problemas de ajuste en muchos sectores (1) . En este contexto, la Cuenta para el Desafío del Milenio, el nuevo instrumento de cooperación estadounidense del que ya se benefician Honduras y Nicaragua, puede facilitar el ajuste aunque presenta también graves deficiencias. El análisis no discute los objetivos geopolíticos del DR-CAFTA, que constituye un instrumento fundamental para aumentar la influencia de los EEUU en América Latina y avanzar su proyecto de integración hemisférica.