La reciente investidura el pasado 14 de Mayo de René García Préval como Presidente de la República abre una nueva época en Haití que concentra por igual esperanzas y temores. Es unánime entre la clase política, la sociedad civil y la comunidad internacional la opinión de que ésta es quizás la última oportunidad de la que goza el país para poner fin al largo periodo de inestabilidad, empobrecimiento y crisis. Los augurios sobre las posibilidades de éxito de tal empresa varían sin embargo sensiblemente de unos a otros, y de ser escuchados en conferencias públicas a círculos privados e informales.