En el caso brasileño, a partir de la aparición del Partido de los Trabajadores (PT) en 1979 y, de manera especial, desde la primera candidatura a la Presidencia de la República de Luiz Inácio Lula da Silva en 1989, se crearon muchas expectativas en torno a la posibilidad de que una propuesta de izquierda fuera electoralmente viable en el país. Sin embargo, lo que se vio fue una creciente modificación en los proyectos del PT en dirección al centro (e incluso a la derecha) en las sucesivas campañas presidenciales