En los últimos años, el mercado inmobiliario de Gran Canaria ha vivido una evolución dinámica marcada por un aumento constante de la compraventa de viviendas, aunque con matices regionales y temporales. Este crecimiento se integra en una tendencia más amplia observada en Canarias, donde el conjunto del archipiélago ha registrado incrementos en las operaciones de compraventa de inmuebles, demostrando que la demanda por adquirir propiedad sigue siendo fuerte en un contexto económico en transformación.
Gran Canaria, como parte de esta comunidad, presenta un mercado atractivo tanto para residentes como para compradores de otras regiones e incluso del extranjero. Varias razones explican por qué la compraventa de viviendas ha ido aumentando de forma sostenida: la calidad de vida que ofrece la isla, su clima benigno, las oportunidades de inversión y la creciente atención internacional hacia destinos con buen clima y estilos de vida relajados. Estas características han convertido a la isla en un polo de interés para quienes buscan una segunda residencia o un lugar para establecerse a medio o largo plazo, incentivando la actividad inmobiliaria.
En términos de cifras, los datos aportados por fuentes oficiales señalan que en diciembre la compraventa de viviendas en Canarias aumentó alrededor de un 15% en comparación con el mismo mes del año anterior, encadenando meses de crecimiento interanual que muestran un mercado activo y con tendencia alcista. Este incremento refleja un impulso sostenido de transacciones que, aunque puede variar mes a mes, demuestra un patrón positivo en el número de operaciones.
Parte del dinamismo se explica por la combinación de oferta limitada y alta demanda. En Gran Canaria, como en otras zonas del archipiélago, la disponibilidad de viviendas en el mercado se ha reducido en los últimos años mientras los posibles compradores han aumentado. Esta situación no solo favorece que las viviendas se vendan con mayor frecuencia, sino que también contribuye al incremento de precios, un factor que realza la percepción de atractivo del mercado, aunque plantea retos en términos de accesibilidad para ciertos colectivos.
Además, los precios de la vivienda en zonas clave como Las Palmas de Gran Canaria han alcanzado cifras récord en 2025, con aumentos interanuales relevantes que reflejan un mercado en expansión y con gran interés inversor. Este aumento de precios es coherente con la tendencia general del mercado español, donde los valores tanto de compraventa como de alquiler han seguido subiendo a pesar de las fluctuaciones económicas más amplias.
La presencia de compradores extranjeros también ha influido en la actividad de compraventa, tal y como nos cuenta Eloy Santana, vendedor de NordicWay, aunque su participación ha experimentado ligeros ajustes respecto a los picos posteriores a la pandemia, según nos detalla. Si bien, el atractivo como destino turístico y residencial sigue impulsando la demanda externa, especialmente entre quienes buscan invertir o establecer una segunda residencia en un entorno con calidad de vida elevada y buenas conexiones internacionales.
La importancia de este auge radica no solo en los números absolutos de compraventas, sino también en el impacto que tiene sobre la economía local y el tejido social. Un mercado activo estimula sectores como la construcción, la rehabilitación y los servicios asociados, generando empleo y dinamizando actividades económicas diversas. Sin embargo, esta tendencia también pone de manifiesto desafíos, como la necesidad de equilibrar la oferta con una demanda creciente para garantizar que el acceso a la vivienda sea viable para residentes locales, jóvenes y colectivos vulnerables.
¿Cuál es el precio medio de las viviendas en Gran Canaria?
El precio medio de las viviendas en Gran Canaria varía según la zona, pero los datos más recientes reflejan una tendencia clara de aumento en los últimos años, fruto de la fuerte demanda y la limitada oferta de inmuebles en la isla. Según el Instituto Canario de Estadística (ISTAC), el valor tasado medio de la vivienda libre en Canarias llegó a situarse en torno a los 1.965,7 euros por metro cuadrado en el primer trimestre de 2025, la cifra más alta registrada hasta ese momento en la comunidad autónoma. Este dato incluye tanto viviendas nuevas como usadas tasadas para diversas operaciones financieras y es un buen referente de la evolución del mercado en general.
Si nos centramos en Gran Canaria, y especialmente en Las Palmas, que concentra gran parte de la actividad inmobiliaria, los precios son algo más altos en comparación con la media regional. En mayo de 2025, el precio medio de la vivienda en Las Palmas de Gran Canaria se situó alrededor de 2.507 euros por metro cuadrado, marcando un récord histórico para la ciudad y superando incluso el promedio nacional. Este dato refleja tanto la pujanza del mercado como la presión de la demanda en zonas urbanas con buena conectividad y servicios.
Otras estimaciones del mercado inmobiliario apuntan a una horquilla media de entre unos 2.200 y 2.800 euros por metro cuadrado en Gran Canaria en 2025, con variaciones importantes según ubicación y tipo de inmueble. En las zonas más cotizadas, como ciertos barrios de Las Palmas o localidades turísticas en el sur de la isla, los precios pueden superar ampliamente esa franja, especialmente en viviendas con vistas al mar o en edificaciones de alta calidad. En contraste, en áreas más interiores o rurales de la isla los precios pueden ser significativamente más bajos, a veces por debajo de los 1.500 euros por metro cuadrado para propiedades más modestas o con menor demanda.
Es importante distinguir entre precio de oferta y precio de tasación o de venta real. En muchos casos los precios anunciados son superiores al valor final de compraventa, mientras que las tasaciones realizadas por entidades oficiales o financieras suelen reflejar valores más ajustados a la realidad del mercado. En cualquier caso, la tendencia general es de crecimiento sostenido de los precios en los últimos años, impulsada por la alta demanda tanto de residentes como de compradores extranjeros, el atractivo de la isla como destino de inversión y la limitada disponibilidad de viviendas nuevas.




