Trucos para limpiar una oficina

Trucos para limpiar una oficina

La oficina es nuestro lugar de trabajo y donde pasamos muchas horas a lo largo del día, además debemos mantener una buena concentración para que este tiempo sea productivo y podamos sacar adelante nuestras tareas. Aparte, la oficina es un sitio de mucho tránsito ya que suelen trabajar muchas personas y llegan visitas de clientes, comerciantes, futuros trabajadores… Por ello, se recomienda mantener el lugar bastante limpio, para así aumentar las distracciones y dar mejor imagen a la gente que viene de fuera.

Para asegurarnos de que la limpieza se hace de la manera correcta y con los productos adecuados se suele contratar a una empresa especializada, pero si tienes una oficina algo más pequeña y has decidido encargarte tú mismo de la limpieza en este artículo te traemos unos trucos para hacerlo lo mejor posible.

  1. Organiza las tareas

Lo primero y más importante es la organización por lo que deberás prepararte unos cuantos aspectos antes de ponerte a limpiar la oficina. Tendrás que elegir los protocolos y la frecuencia con la que limpiarás la oficina, puede dividirte por zonas o, preferiblemente, diferenciando elementos y superficies como por ejemplo con la siguiente partición: suelos, muebles, cristales, puertas, ventanas…

Para ello, tendrás que comprar productos especializados para cada superficie, los podrás encontrar en supermercados, pero si quieres que te aconsejen y sean de mayor calidad puedes acudir a una tienda especializada en limpieza.

  1. Comienza por los muebles

Cuando ya te hayas aclarado y marcado unas pautas podrás comenzar a limpiar la oficina.

“Se recomienda empezar a limpiar por los muebles ya que así si caen motas de polvo al suelo u otra suciedad no se quedará ahí y se eliminará cuando se barra el suelo, por lo que los suelos pasan al último lugar”, explican desde Servinet del Vallès, una empresa de limpieza en Palau Solità i Plegamans que ofrece se servicios integrales de limpieza.

En cuanto a los muebles lo más común es tener que limpiar el polvo de superficies planas como estanterías, mesas, escritorios, baldas…  Dependiendo del material del mueble podrás escoger unos productos u otros, pero algo fijo para quitar el polvo es utilizar un paño ligeramente humedecido con agua y pasarlo sobre la superficie, aunque también puedes utilizar un plumero. Si una mancha es difícil de quitar porque se ha caído algún líquido o algo parecido se puede comprar un producto concreto para quitar las manchas producidas por dicho líquido. Las puertas, se harán de la misma manera que los muebles pero quizás se necesite menos frecuencia ya que no es algo que se ensucie con facilidad.

  1. No te olvides de los textiles

Nunca hay que olvidarse de limpiar las superficies textiles como pueden ser las sillas del escritorio, sofás, cortinas… Como en todos los casos dependerá del material ya que no se limpia igual una silla tapizada con cuero o imitaciones que una de tela normal y corriente. Para el primer caso puede utilizar, de nuevo, un paño muy poco humedecido para no dañar el material. En cambio, para la tela o pelo es mejor aspirar primero. Pero es muy importante limpiar este tipo de elementos de manera periódica porque suelen acumular mucho polvo.

  1. Pon hincapié en los cristales

En el caso de los cristales hay que poner hincapié, ya que es fácil que haya marcas y manchas y dan una muy mala imagen. Así, ya sean ventanas, muros acristalados, espejos o pantallas de ordenadores se recomienda utilizar un paño al que se le aplicará un producto limpia cristales salvo en el caso de las pantallas que será una gamuza seca o con una gota de agua.

  1. Ten cuidado con los aparatos tecnológicos

Los aparatos tecnológicos quizás sea lo más difícil de limpiar ya que son muy delicados y un derrame de líquido o que se cuele suciedad por una ranura podría romper e inutilizar completamente el aparto.

Para las superficies grandes con un paño seco y con cuidado será suficiente, pero en las superficies pequeñas y con muchas ranuras como el teclado de un ordenador o el monitor se puede utilizar un bastoncillo de los oídos para ser más delicados. Nunca se deben limpiar por dentro, lo mejor es llamar a un técnico o profesional especializado ya que tanto desmontarlo como las piezas internas son una labor muy complicada. Aunque sí te puedes animar con los teclados, que acumulan mucha suciedad al utilizarse a diario y esa suciedad puede hacer que alguna tecla no funcione de manera correcta. Para limpiar un teclado te recomendamos leer este artículo de Xataka sobre cómo limpiar a fondo tu teclado mecánico.

  1. El último paso es limpiar el suelo

Para finalizar, el último paso es la limpieza de los suelos. El producto dependerá de los propios materiales de los pavimentos.

Pero la limpieza de suelos deberá ser con gran frecuencia ya que se notan las pisadas y en los zapatos se lleva suciedad de la calle y se entra al suelo de la oficina.

Si el suelo es de madera como el parquet es mejor usar una mopa y luego fregar con productos especiales para así no dañarlo.

Si por el contrario son suelos cerámicos la escoba nunca falla, y una vez retirada toda la porquería habrá que fregar para quitar las posibles manchas que haya. Aunque en España no es muy común, también te puedes encontrar con suelos con moqueta, o se pueden tener alfombras en algunos espacios de la oficina, en este caso lo mejor es utilizar un aspirador o roomba.

Y si te quieres ahorrar el paso de barrer la roomba será tu mejor amiga. La puedes encender todos los días para que el suelo de la oficina no tenga nada de suciedad sin ningún tipo de esfuerzo.

En definitiva, esperamos que estos consejos para limpiar oficinas te hayan resultado de ayuda. Aunque si quieres ahorrarte tiempo y esfuerzo siempre puedes contratar a una empresa especializada que se encargará de dejar reluciente tu espacio de trabajo cuando lo necesites.

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